Esterilla, libreta y ropa comoda preparadas antes de empezar una formacion de profesores de yoga
Formarte como profe

Checklist para tu formación de yoga: SEIS COSAS que llevar contigo

Antes de verte rodeada de manuales y de palabras en sánscrito, hay seis cosas que conviene llevar preparadas. Ninguna de ellas es la esterilla.

Por Paula González·15 de abril de 2026

Si estás leyendo esto, es porque el gusanillo de la formación de yoga te ha picado fuerte. Ya no te vale con ir a clase dos veces por semana: quieres saber el porqué de cada asana, entender qué dice Patanjali y, quizás, empezar a compartir lo que sabes con los demás.

La esencia del yoga se puede compartir de muchas formas, y por eso tenemos formación presencial y online: para que quien de verdad quiera aprender tenga acceso.

Pero ojo, una formación no es un retiro de relax con zumos verdes. Es intensa. Así que antes de que te veas rodeada de manuales, aquí tienes la checklist para aterrizar en ella con paso firme e ideas claras.

1. El «mindset»: olvida la perfección, de verdad

Lo primero que tienes que meter en la maleta es la honestidad. Quítate de la cabeza la idea de que tienes que ser la profe perfecta o la alumna más flexible de la clase.

  • Acepta tu punto de partida. Nadie se siente 100 % preparada para su primera formación ni para su primera clase. Ni la profe que más admiras se libró del vértigo inicial.
  • Aprende desde la humanidad. El yoga no se vive desde una cátedra, se vive desde la experiencia real y desde lo que a ti te ha transformado. Ve con ganas de mostrarte auténtica, no impecable.

La formación te va a permitir conocerte por dentro y mover tu energía para evolucionar, así que vas a descubrir quién eres de verdad. Y si lo que te frena es pensar que no das el nivel, aquí te contamos por qué no hace falta ser flexible para formarte como profesora.

2. Preparación física: escucha a tu cuerpo, con amor

No hace falta que te pegues palizas de cuatro horas diarias. De hecho, si llegas agotada a tu formación, no vas a aprender nada.

  • Práctica constante, pero amable. Mantén tu rutina de asanas para que tu cuerpo esté despierto. Recuerda que las asanas son posiciones con conciencia que conectan cuerpo y mente.
  • Repasa las bases. No intentes sacar el pino si aún te baila el Perro Boca Abajo (Adho Mukha Svanasana). Vuelve a las posturas esenciales, como el Guerrero I o el Triángulo (Trikonasana), para sentir bien los apoyos.
  • Flexibilidad mental. La flexibilidad física vendrá con el tiempo. Lo que más vas a necesitar es flexibilidad para entender que hay mil formas de entrar en una postura.

3. El kit de supervivencia: lo que de verdad importa

Más allá de la esterilla, hay cosas que te van a salvar la vida:

  • Libreta y bolis de colores. Vas a tomar apuntes como si no hubiera un mañana. Dibujarás muñequitos haciendo asanas y anotarás palabras en sánscrito que al principio te sonarán a chino.
  • Ropa cómoda. El yoga es traicionero: en un Vinyasa sudas la gota gorda y en Savasana o en meditación te quedas quieta, así que puede que necesites una manta o una sudadera.
  • Tu propia esterilla. Si puedes, ten la tuya. La esterilla es tu lugar seguro, donde vas a sudar, reír y probablemente soltar alguna lagrimilla de emoción.

4. Un poco de cultura yogui, para que el sánscrito no te suene a sánscrito

No hace falta que te aprendas los Yoga Sutras de memoria, pero tener unas nociones básicas te va a ayudar a no sentirte perdida.

  • Qué es el yoga. Una disciplina milenaria de la India que busca el equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu.
  • El mantra OM. Ese sonido que oirás muchas veces. Es la vibración primordial, no un simple ruido vocal.
  • Namasté. Su significado real es «me inclino ante ti», o «lo divino en mí saluda a lo divino en ti». Es un signo de respeto y humildad, no un adiós de postureo.
  • Pranayama. Empieza a prestar atención a tu respiración. Será tu mejor herramienta para gestionar la intensidad de la formación.
  • La respiración yóguica. Practica la abdominal. Va a ser tu mejor amiga cuando la formación se ponga intensa, cuando tengas que enviar tus posturas por vídeo o cuando des tu primera clase.

Échale un vistazo a este post de Instagram sobre los 8 pasos del yoga.

Los 8 caminos del yoga de Patanjali, parte de lo que aprendes en la formacion de yoga
Los 8 caminos del yoga de Patanjali, parte de lo que aprendes en tu formación.

5. La tecnología en tu formación de yoga

Tanto mientras estudias como después, cuando empieces a dar clase, conviene que te familiarices con estas herramientas:

  • Tu plataforma de formación. El programa tiene un orden: primero las bases y luego la profundización en cada tema. La estructura está pensada para que estudies módulo a módulo sin agobios.
  • Canva. Para crear apuntes bonitos o tus primeros posts de Instagram, si decides lanzarte a compartir lo que aprendes.
  • CapCut. Para editar vídeos de tus progresos sin volverte loca. Es de lo más sencillo de usar y su versión gratuita da de sobra.
  • ChatGPT o Gemini. Como copywriter zen para ordenar ideas cuando llegue el bloqueo. Pero primero estudia tus guías y manuales, para poder evaluar lo que te responde con criterio propio.
  • Tummee. Una aplicación para crear secuencias de posturas y preparar tus clases. Además tiene contenido explicativo sobre cada postura y sus beneficios.

Usa la tecnología, sí, pero también el lápiz. Ayuda a retener mejor cómo es cada postura y cómo se construyen las secuencias. Es un aprendizaje por etapas, a tu ritmo y sin presiones, porque el objetivo es aprender.

6. Tu «por qué»: el motor de todo

Antes de empezar, siéntate cinco minutos y escribe: ¿por qué quiero hacer esto? ¿Para profundizar en tu práctica? ¿Para dar un giro a tu carrera?

Esa respuesta va a ser tu ancla cuando los días se hagan largos o cuando el síndrome de la impostora asome la cabeza. Recuerda que compartir lo que sabes es un acto de generosidad, no de perfección.

Una formación de yoga es el comienzo de una aventura increíble. Ve con el corazón abierto, la esterilla lista y sin expectativas. En Blue Bamboo Academy estamos aquí para acompañarte de la teoría a la práctica, porque el acompañamiento es más que responder preguntas: es una comunidad que aprende y crece contigo.

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